El presidente del Instituto Provincial de la Vivienda (IPV) de Chubut, Guillermo Espada James, confirmó en diálogo con EQSnotas que en los próximos días se realizará la entrega de 28 viviendas en Trevelin, las cuales ya están finalizadas y se encuentran en la etapa de limpieza de obra. 

El funcionario explicó que se están resolviendo observaciones menores, como detalles pluviales, pero que “están muy próximas” a ser entregadas.

Esta entrega responde a una obra que había sido objeto de reclamos por parte de concejales locales, que señalaban demoras y falta de información sobre el avance del proceso.

“La vivienda no es un regalo”: el IPV insiste en la responsabilidad de pagar las cuotas

“Las viviendas están totalmente terminadas, tienen que solamente ingresar y empezar a disfrutar de su casa”, señaló Espada James. Pero advirtió: “No hay que olvidarse de empezar a pagar las cuotas. Cada persona que recibe su casa tiene que ser solidaria con el resto de las familias que aún esperan”.

“No es un regalo”: el llamado al compromiso

Espada James puso énfasis en que el acceso a una vivienda implica una responsabilidad y que es necesario cambiar la mirada cultural que muchas veces asocia al IPV con una entrega gratuita.

“La vivienda tuvo un costo. Hubo gente trabajando, hay materiales, profesionales... No es ‘andá al IPV que te dan una casa’. Es una política pública financiada con aportes de otras familias”, explicó.

Según detalló, hay más de 32.000 familias esperando una vivienda en Chubut, por lo cual cada cuota que se paga contribuye a sostener y ampliar el sistema.

“Como se paga el celular o un vehículo, también hay que pagar la cuota de una vivienda, que es un bien patrimonial. Y las condiciones son muy accesibles”, remarcó.

El titular del IPV también reconoció que hay casos de mora y retraso en los pagos, pero que se trabaja en mecanismos flexibles para que todas las familias puedan regularizar su situación.

“Queremos que cada familia tenga una cuota que pueda pagar. Pero también que se entienda que no hay viviendas posibles sin un sistema que funcione. Pagar la cuota es pensar también en quienes todavía esperan”, concluyó.