Falleció Pablo Quintana, un periodista que eligió mirar más allá de la urgencia
Oriundo de Córdoba, desarrolló gran parte de su vida profesional en Esquel. De pensamiento agudo y trato amable, eligió ejercer el periodismo desde una perspectiva reflexiva y con compromiso por los temas sociales, ambientales y culturales. Lo despedimos con afecto y respeto.
Este sábado se conoció la noticia del fallecimiento de Pablo Quintana, periodista que durante muchos años trabajó en Esquel y cuya presencia dejó una marca tanto en medios locales como en espacios de formación y construcción colectiva de pensamiento crítico.
Quintana, cordobés de origen, eligió Esquel como lugar para echar raíces y desarrollar su actividad profesional.
De análisis agudo, temple calmo y sonrisa transparente, Pablo conservaba una mirada aguda sobre los temas del momento.
Durante varios años integró la redacción del Diario El Chubut, en la agencia local, hasta que en 2003 recibió un telegrama de despido luego de haber participado del Primer Encuentro Nacional de Comunidades Afectadas por la Minería en Buenos Aires. Fue en pleno inicio y auge del movimiento No a la Mina, que ese mismo año derivó en el plebiscito histórico en el que el 82% de los votantes se pronunció contra la megaminería en el cordón Esquel.
A pesar de esa situación, continuó ejerciendo el periodismo con convicción, desde otros medios y proyectos donde aportó su mirada comprometida, siempre en diálogo con los procesos sociales que atravesaban la ciudad y la región.
Pensar más allá de la urgencia
Pablo Quintana nunca buscó el centro de la escena. Su estilo estaba más vinculado a la observación profunda que al protagonismo, y así se reflejaba también en sus colaboraciones en medios y su impulso de la emisora comunitaria Radio Kalewche, donde conducía La Tijereta, un recordado programa emitido en Esquel durante varios años.
En sus redes personales supo dejar reflexiones valiosas sobre el sentido de comunicar:
“Kalewche despejó la bruma y nos permitió conjeturar que más que atiborrarnos de información, existía —y existe— una necesidad, primero, de comprender y, luego, de analizar lo que sucede”.
Desde ese mismo lugar, también aportó a la formación de nuevas generaciones de periodistas, como docente en el ISET 815, donde puso especial énfasis en el tratamiento crítico de la información y en el desarrollo de audiencias con pensamiento propio. Fue parte de la creación de proyectos radiales escolares, (las denominadas radios IES) convencido de que el periodismo también se enseña desde la práctica, con escucha y compromiso. Y también fue docente en la Escuela 791 en su Modalidad destinada a contextos de encierro donde generó algunos programas que fueron difundidos en Radio Nacional.
Desde EQSnotas.com acompañamos a su familia y seres queridos en este momento de dolor, y despedimos con respeto a un colega que eligió mirar el mundo con profundidad y transmitirlo con honestidad intelectual.
Gracias, Pablo, por tu voz serena, tus preguntas sin apuro y tu forma de estar.